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lunes, 16 de abril de 2012

Intenciones de destruir la Liturgia romana con el pretexto de hacer una nueva versión.

[2ª PARTE:  Destruir la liturgia (II). La temible revisión del Missale Romanum, por Secretum meum mihi.]



   Nos hacemos eco de la entrada que don Isaac García Expósito publicó el pasado 31 de enero del corriente año. No hay duda que hay mucha preocupación por este caballo de Troya, donde la excusa de meter a dudosos santos puede alterar la barrera que suponen las rúbricas de 1960.  
 
   Desde In diebus illis, nunca hemos sido partidarios de estas rúbricas protomodernistas. Tanto éstas, como todas las reformas pianas de los años 50, han sido una conquista de los modernistas agazapados en el dudoso Movimiento Litúrgico. Recuperando las viejas reivindicaciones jansenistas e iluministas. Un ejemplo claro fue el condenado Pascasio Quesnel por la bula Unigenitus de Clemente XI [Denzinger 1351-1451; DS 2401-2501]. O la anatematización que Pío VI hace del conciábulo de Pistoya y sus experimentos litúrgicos. Hay una constante adversión a la Tradición en estos 'pseudoreformadores'. Y un gran aprecio a las innovaciones para intentar amoldar siempre la liturgia a las supuestas necesidades de los tiempos "o de los vientos".

   Sirvan estas palabras a los lectores para empezar a rechazar tales tentativas. Y, a su vez, abrir el debate sobre las rúbricas que Juan XXIII y Pío XII aprobaron en los años 60 y 50, respectivamente, del siglo pasado. No es una reivindicación sedevacantista sino una recuperación de la verdadera tradición secular de la Santa Madre Iglesia de Roma. Es poner en duda esas reformas que dieron pie a las posteriores que culminan con la devastación de 1969.
   
Por último recordar que, por las interesadas reformas que el Consilium fue precipitando para intentar rematar la Misa del inmemorial rito latino de la Iglesia Romana, acabó con una gran editorial e imprenta que durante décadas trabajó en España por dar servicio a numerosas capillas, parroquias, conventos, colegiatas y catedrales del Mundo entero, poniendo a disposición unos libros litúrgicos de gran calidad. Con una tipografía muy exquisita (para nuestro gusto) y una presentación inigualable. Nos referimos a la Editorial Litúrgica Española. Que cerró sus puertas a finales de los sesenta por no poder hacer frente al duro golpe que supuso no poder vender el último misal editado según las rubricas de 1962. Espero que no sirva de precedente. Nuestro recuerdo a la familia Gili y a don Joaquín Gili i Morós que tuvo que cerrar la empresa familiar heredada de sus antepasados.

   San Alfonso Mª de Ligorio nos recuerda lo que dijo la Santa, Teresa de Jesús: "daría mi vida por la menor de las rúbricas de la Misa".



   Secretum meum mihi, entre otros medios, recoge la carta que la Federación Internacional  Una Voce ha publicado, en ocasión del comienzo de los trabajos de revisión del Misal del 62 que la Comisión Ecclesia Dei está preparando.
   Ciertamente el papa Benedicto, en la carta que acompaña al Motu Proprio Summorum Pontificum, deja abierta la posibilidad de incorporar los santos canonizados desde el año 1.962 en adelante, además de incorporar algunos de los nuevos prefacios, pero lo que la FIUV se huele es que, ya que el Pisuerga pasa por Valladolid, se aproveche la ocasión para meter la pluma en el Misal y asistamos a una  versión 62.1, adaptada a los tiempos, con resultados nada bueno. De ahí el temor suscitado por dicha reforma.
   Revisar un Misal que, por una parte, todavía no se ha implementado en la mayoría de las diócesis y que cuenta, además, con la oposición efectiva de un gran sector de la Iglesia, y no precisamente de aquél  tildado como «progresista», no parece que tenga mucho sentido. Además, habría que añadir que, vistos los estragos ocasionados por el huracán – reformista – litúrgico del año 1.969 y que  los propios fieles que asisten al Usus Antiquior – en general, con una gran sensibilidad litúrgica – no han dicho ni mú al respecto, es lógico que, en cierta manera, se levante la guardia, o dicho de otra forma, Virgencita, que me quede como estoy.
   Personalmente pienso que una reforma no tiene por qué ser mala. Eso sí, para hacerla de una manera cabal, a mi modesto modo de ver, creo que lo más razonable sería volver al punto de inicio en el cual se empezó a retocar el Misal, es decir, al año en el que se realizaron los cambios en la Semana Santa  y,  a partir de ahí, iniciar el proceso lento, orgánico, de modificación del Misal en las cosas que realmente sean necesarias, incorporando los aciertos – que no siempre tienen que dar lugar a modificaciones. Pienso en las doce lecturas de la Vigilia Pascual, lecturas que han desaparecido en el Misal del año 1.962 -, y desechando los numerosos errores, todo sin urgencias.
    Como se puede comprobar, los vientos de cambios, siguen soplando.  Que el Señor nos libre de nuevas tormentas.




Aquí pueden ver y descargarse el misal de 1951. (aunque diga 1962 es de 1951, donde entra el nuevo propio de la Misa del 15 de agosto, Festividad de Nuestra Señora de la Asunción.)

Todas las imágenes que acompañan al texto son del Missale Romanum Ex decreto Sacrosanti Concilii Tridentini restitutum. Editado y publicado por la Editorial Litúrgica Española, herederos de Juan Gili, Barcelona.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Una triste noticia: El fin de Convicción Radio, Chile

Este parte, que a continuación reproducimos íntegro, fue publicado hace unas pocas horas en la página de facebook de ConvicciónRadio. Es una triste noticia, el conocer que esta pequeña trinchera (más bien se diría campo de instrucción) que fue esta radio, tiene que ser abandonada en estos tiempos tan duros. Pero damos gracias a Dios, por una labor tan bella e intensa que durante 7 años nos ha ayudado formarnos en los preciosos temas relacionados con la defensa de la Santa Fe Católica. Que Dios les bendiga y la Virgen siempre los acompañe.
Amigos:
Lamento informar del cierre de Convicción Radio. Hemos sostenido durante 7 años este medio con el favor de Dios, sacrificando todo lo que se puede sacrificar. Lamentablemente, después de meses de precariedades de todo tipo, nos vemos en la obligación de poner fin a este esfuerzo. Agradecemos en el alma todo el cariño recibido y esperamos que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y la Virgen Santísima les retribuyan por todo ello. Les pedimos conserven lo bueno que hayan podido recibir de nuestra parte y nos perdonen cualquier falta u omisión. Convicciontv.cl continuará mientras podamos sostenerlo. La única Verdad no puede ser acallada mientras cada uno de los católicos conscientes del drama que la Santa Iglesia vive y padece, sepan defender con su ejemplo, con argumentos fundados y actualizados y con la Fe puesta en Nuestro Señor, aquello que la Santa Iglesia siempre enseñó, en todo lugar y en todo tiempo. Cada vez será más difícil sostener la verdadera Fe, la verdadera Doctrina y toda la belleza de nuestra Santa Religión. No aceptemos en nuestros corazones y en nuestra razón concesiones de ningún tipo. Por sutiles que parezcan tales tentaciones, es la Verdad Eterna y la Vida Perdurable lo que se juega, seamos soldados valientes y leales hasta el final!

¡Viva Cristo Rey !
Dios nos bendiga a todos.
fuente: ConvicciónRadio: Formación Católica, para el combate de hoy...

martes, 15 de marzo de 2011

Adversus Iraburu II: o como la burra vuelve al trigo

Don José María vuelve al ataque (persistiendo en la necedad). Sigue con su secuela como Torrente. ¿Será por éxito de la primera parte que quiere recaudar tanto en la segunda? O más... Sin duda lo peor que ha hecho Don José María, presbítero (nunca Padre Iraburu, que asco de extranjerización) es tirar piedras contra su propio tejado. Las respuestas que Terzio, Petrus Hispanus, Museros, o los info-caóticos han quedado en el aire. Pero sin rebatir a las cuestiones: crea nuevas preguntas y además con verdades a medias. Utiliza y retuerce los argumentos para creer que es posible en el fondo poner una vela a Dios y otra al diablo.

Nos da una lista de institutos y obras rallies para que vean sus lectores que es posible ser católico y aceptar, tragar y callar como muertos (eso si tienen conciencia) con toda la barbaridad que asola la Iglesia católica. Ellos reciben, verbigracia como a un gran cardenal, elogiando a Vingt-trois, el mismo que mete judíos en Notre-Dame de París. O recurren al defensor de la vida, Fisichella, para que ordene presbíteros. ¡¡¡Que tragaderas!!! Porque desde la jerarquía se alienta, se consiente y se calla ante tanto anatema, tanto sacrilegio, tanta herejía... las jerarquías, desde el último seminarista hasta el mismo obispo de Roma no sólo son complices sino incluso actores de estos hechos e Iraburu: silencia esto, guarda la ropa. ¿Cómo va a decir algo en contra de las bufonadas de Añastro? ¿Qué dijo en contra de la barbaridad de Benedicto XVI (eso si como Joseph Ratzinger) con los condones moralizantes del prostituto?

"No entro a comentar las palabras del Papa sobre el uso del preservativo en ciertos «casos de carácter aislado»" (sic Iraburu)

¡Ayyyyy! Cuantas fuerzas inútiles, cuanto tiempo malgastado, tirando piedras contra su propio tejado. Y salieron sus acólitos a cacarear lo mismo. ¿Dónde las novedades? ¿Dónde las réspuestas? En tontocatólica se repite la consigna: prieta las filas y anatema el que diga lo contrario que Don Iraburu.

Somos unos herejes, unos cismáticos, muy malos, malísimos, que poco queremos al Papa. Estamos todos esperando que en este arrinconamiento que dura ya más de 40 años nos hagan un huequito en Asís: daremos alas a la idolatría como consiente todo el "colegio" episcopal. Y veremos ese arbolito, como dice Museros, en San Pablo Extramuros en honor a Monseñor Lefebvre. Y eso es lo que quiere Iraburu. Que comulguemos con muelas de molino. "Y es que en la catedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos... (Mt XXIII,2) pero como nos enseña el Padre Castellani, en el "Ruiseñor fusilado", (hoy es el día de su paso a la visión del Amado) llegó el tiempo que ni hacer lo que ellos enseñan se puede. Así está la Iglesia católica. Crísis durante la historia muchas. ¿Cómo ésta? NINGUNA. Ni hacer lo que ellos enseñan, ¡como estamos! Pues don Jose María porque no brega sacando las mentiras de nuestros obispos, de la Conferencia Episcopal, de la Curia Vaticana y les reprende. Reconozca como trataron a Monseñor Lefebvre todos sus condiscipulos y subordinados y superiores. Obediencia: la obediencia a Dios (Lc II, 41-50).

Todo al final se queda en agua de borrajas, tantos proyectos, tantos indultos que han naufragado como nos recuerda Terzio, pero aquí sigue la Hermandad en un cascarón de nuez pero aferrada en la Santa Tradición y al Magisterio de la Santa Iglesia Romana que Benedicto XVI y los obispos se niegan a custodiar y conservar. Yo no quiero conmover a nadie. Sólo digo lo que cayan esos mal llamados medios de comunicación católicos y que no son otra cosa que un nido de contrariedades, propias de los neocons.

Aquí no hay ninguna rata, en indiebusillis no tenemos Buhardilla, que nos haga de Pepito Grillo, pero Dios juzgará. Don José María no se muerda la lengua tanto a pesar de su ironía y hable, hable y no calle. Porque usted calla mucho, pero como ignorante chiquillo tira piedras contra su propio tejado. Aquí dejo la nueva réplica de PETRUS HISPANUS y nuevos alegatos que no serán contestadas. Porque no tienen contestación:



Vuelvo a ceder a Petrus Hispanus, la hospitalidad de mi campanario para dar una respuesta al segundo artículo con el que de D.José María Iraburu trata de desacreditar a la obra de resistencia a la autodemolición de la Iglesia y de conservación de la Tradición Católica con el señuelo de la denuncia de un presunto filo-lefebvrismo.

Y es que, en contra de lo que piensa Iraburu, la atención que hemos prestado a su pobre argumentación no se debe a su aguda capacidad para denunciar cripto-lefebvristas en el seno de las instancias oficiales, sino al deseo de que no se siga sembrando la confusión al tiempo que se desmoraliza al número, proporcionalmente reducido, de sacerdotes y fieles que luchamos para defender nuestra fe del más agresivo ataque: el que procede de la autodemolición de la Iglesia denunciada por el propio Pablo VI.

“Si alguno de los que me honraron leyendo mi anterior respuesta pudo pensar que exageraba, ahora tiene ante los ojos la última entrega de Don José Mª Iraburu en la que podrán comprobar que en todo caso me quedé corto.

Me referiré sólo a algunos de los temas que expone.

1. “El nacimiento de alguna de estas comunidades tradicionales nos muestra claramente que la Pontificia Comisión Ecclesia Dei no se constituyó gracias a Mons. Lefebvre, sino precisamente para acoger a los que abandonaban la Fraternidad a causa de la ordenación y excomunión de sus Obispos”.

Esto, D. José María, es sólo una verdad a medias. Nunca en el clima postconciliar se hubieran tolerado esas comunidades si no fuera porque Mons. Lefebvre se plantó en un tema en el que con razón veía peligrar la Fe. Peligro que fue denunciado también en el Breve Examen Crítico firmado por los Cardenales Ottaviani y Bacci, texto fundador de todas la críticas posteriores a la Misa reformada en 1969 y al que Vd. nunca se refiere.

La mayoría de los casos que usted cita, son precisamente la prueba de lo contrario de su tesis; son el más perfecto ejemplo de la necesaria presencia de la Hermandad de San Pío X y de la obra de Mons. Lefebvre para la supervivencia de la Tradición.

Por referirnos solamente a alguna de las comunidades aludidas por Vd., podemos recordar que, si no fuera por la existencia previa de la Hermandad de San Pío X, ni siquiera habría nacido la Fraternidad de San Pedro. Solamente hay que ver el trato que sus miembros dieron a su entonces superior, Joseph Bisig, para poder concelebrar en el Novus Ordo; eso sí, para esto contaron con todo el respaldo de las autoridades romanas.

Otro de los casos que usted cita es el del Oasis de Jesús Sacerdote: podría preguntarle a su fundador cuáles han sido sus relaciones con Mons. Lefebvre y con la Hermandad de San Pío X y no solamente antes, sino después de las consagraciones episcopales de 1988. Una última pregunta: ¿de quiénes recibió el episcopado Mons.Licinio Rangel, primer titular de la que luego sería Administración Diocesana de San Juan María Vianney previamente a su reconocimiento por Roma? De los obispos consagrados por Mons.Lefebvre. Por cierto, que estos sacerdotes de la diócesis de Campos (Brasil) habían sido los autores de un divulgadísimo folleto en el que se exponían las razones para rechazar la Nueva Misa.

Todo ello prueba ex abundantia lo que venimos diciendo acerca los grupos nacidos a la sombra de Ecclesia Dei. Hubo que esperar a las ordenaciones episcopales llevadas a cabo por Mons.Lefebvre para que se pudieran constituir Ahora bien ¿Dónde estaban antes sus miembros? ¿Por qué con anterioridad a 1988 siempre se negaron desde Roma a reconocer comunidades en las que se celebrara la Liturgia Tradicional? La propia historia de la Hermandad de San Pío X es el resultado de todas estas negativas porque desde 1969 Roma nunca autorizó la celebración de la Misa Tradicional hasta 1984, y entonces en condiciones leoninas. Prohibición, por cierto, contra todo derecho, por puro abuso de poder pues ahora el propio Benedicto XVI ha reconocido que nunca fue abrogada. No hacen falta muchas luces para reconocer que son unas circunstancias excepcionales las que explican la adopción de medidas excepcionales como lo fue la operación supervivencia de la Tradición diseñada por Mons. Lefebvre.
Otra cosa es que, efectivamente, ya sea por escrúpulos ya por discrepancias personales, un determinado número de ex miembros de la Hermandad de San Pio X formaran la Fraternidad de San Pedro o de San Vicente Ferrer bajo los auspicios de Ecclesia Dei. Y otra cosa es el precio que tuvieron que pagar por ello.

Porque al acto de desagravio por la profanación de Fátima —perpetrada como sabrá por un idólatra con el respaldo de la Jerarquía local— no asistió más que la Fraternidad San Pío X con sus fieles y comunidades amigas (unas 2.500 personas). Como Vd. dice, aunque sea a otros efectos, la Fraternidad San Pío X "se ha quedado prácticamente sola". Y esta es su gloria, Don José María.
2. Insiste Vd. hasta la náusea en lo referente a la ordenación de obispos sin mandato papal. Y aquí es, Don José María, donde su alejamiento de la realidad alcanza el clímax porque lo que realmente ha demolido la Fe —al menos en España— no son los 4 obispos consagrados por Mons. Lefebvre sino los numerosos obispos auxiliares nombrados por Pablo VI y su Nuncio Luigi Dadaglio, buena parte de ellos luego reconvertidos en obispos titulares y arzobispos. ¿Recordamos algunos nombres?: AZAGRA, SETIEN, INIESTA, ECHARREN, OSÉS, ESTEPA, MONTERO, TORIJA, YANES, URIARTE... Eso por no hablar de otros, designados directamente para la sede que habrían de ocupar como DÍAZ MERCHÁN, DORADO, CASTELLANOS o BUXARRAIS. Estos dos últimos llegaron incluso a renunciar al ejercicio del ministerio episcopal después de hacer estragos en sus diócesis.

Todos estos personajes, con misión canónica y mandato papal, fueron en mayor o menor grado, auténticos caballos de Atila, como dice Vd. de los filolefebvrianos. Especialmente algunos, como Osés, que ya lo había sido antes de ser nombrado obispo, en su actuación en el Seminario de Pamplona. ¿O no, Don José María?

La afirmación de su primer artículo en el sentido de que “Ordenar Obispos sin permiso de la Santa Sede … es también un sacrilegio” citando en abono de su afirmación un número del Catecismo de la Iglesia Católica que no guarda ninguna relación con el asunto, es —además de una calumnia hacia las personas afectadas— sencillamente falsa. Como también lo es la tesis ahora sostenida por Vd. de que “todos los santos que han buscado la reforma de la Iglesia la han procurado siempre por el camino de la obediencia”. Sin ir más lejos, un San Juan de la Cruz obediente a sus legítimos superiores se hubiera quedado preso en la cárcel del Carmelo en Toledo o, al menos, hubiera tenido que esperar a que alguien con mayor autoridad que sus superiores le autorizara a salir de la cárcel. Sin embargo, lo que hizo fue “desobedecer” y escaparse de la cárcel para poner en marcha la reforma de su propia Orden.
3. Hay otro punto de su escrito que da auténtica vergüenza ajena. Es cuando en tono laudatorio dice Vd.: "…aceptan sin reservas el sagrado Concilio Vaticano II…" ¡Pero, Don José María, si al Vaticano II le critica hasta un canónigo de la Basílica de San Pedro del Vaticano! (Mons. Brunero Gherardini).

¿Y Vd. sigue así? ¿A estas alturas? Desde luego no escandaliza a ningún católico pero busca anestesiarlos para que se entreguen a ese desarme unilateral que propugna como modelo de conducta. Desde luego no fue ese el comportamiento de San Pablo con San Pedro. ni tampoco el de Mons. Lefebvre. A diferencia de Don José María que busca situarse en la inexistente posición centrista de una equidistancia entre la tradición y la revolución, el prelado francés optó sin lugar a dudas por la Tradición Católica, es decir, por la fe, discurriendo de manera equilibrada sin caer ni en el sedevacantismo ni en la papolatría, Escila y Caribdis en las que tantos han sucumbido esterilizando así su propia obra.

Ese desarme unilateral resulta desastroso para el Catolicismo porque deja a éste en manos de los grupos de presión que a la hora de decidir inclinan siempre a su favor la balanza de una Jerarquía débil y complaciente. Una autoridad que, en nombre de la obediencia, impone a todos los obedientes que hagan lo que quieren los grupos de presión. Ejemplo señero: la Comunión en la mano, aprobada por Pablo VI dando así su respaldo a una práctica que había comenzado contra la ley litúrgica y que contaba con la oposición de la mayoría del episcopado.

4. Y el error de fondo que invalida toda su argumentación: Negar que a partir del "sagrado" Concilio Vaticano II no ha habido una ruptura.

¡Pero si esto lo han afirmado claramente no ya los críticos del Concilio sino algunos de los más entusiastas impulsores de tan augusta asamblea! Olvida Vd. algunos datos: el luego cardenal Yves Congar, co-autor de buena parte de los documentos conciliares, considera que con Dignitatis humanae y Gaudium et spes, el Concilio abandonó las doctrinas que vinculan a la Iglesia católica con el pasado, que él genéricamente llama Edad Media. El mismo teólogo admitió que: “no podemos negar que tal texto [Declaración conciliar sobre la libertad religiosa] dice materialmente cosas distintas al Syllabus de 1864, e incluso casi lo contrario de las proposiciones 15 y 77 a 79 de ese documento”. Y en otro lugar dice que en el Vaticano II “la Iglesia tuvo pacíficamente su Revolución de Octubre”, en referencia al Octubre rojo que desencadenó la Revolución rusa. El cardenal Suenens lo comparó a 1789 (Revolución francesa) en la Iglesia.

Un teólogo español, Juan Martín Velasco, enumeraba recientemente —también en sentido elogioso y reivindicativo— los cambios “trascendentales, doctrinales y prácticos” introducidos por el Concilio:

“de una idea de revelación “proposicional”, a otra que tiene su centro en la auto-revelación de Dios en Cristo; de la búsqueda de la unidad por el retorno de los separados, a la promoción común de la unidad por los cristianos; de una Iglesia sociedad perfecta, a otra concebida como Misterio de unión en Cristo y Pueblo de Dios; de la radical oposición a la modernidad de documentos como el Syllabus, a una mirada positiva que no teme entrar en diálogo con ella; de una precedencia de la Iglesia universal a la de las Iglesias particulares de las que consta, en comunión recíproca, bajo el ministerio de la unidad ejercido por el sucesor de Pedro; de la práctica ignorancia de las religiones no cristianas, a recomendar el aprecio de las verdades y valores que contienen; del ideal del Estado confesional, a la libertad religiosa” (“Fidelidad al Concilio”, Misa Dominical XLII-10 (2010), 52).
Espero que Vd me explique cómo se casa todo esto, sin ruptura, con la doctrina tradicional. A no ser, claro está, que la ideología nos nuble la cabeza hasta el punto de olvidar el más elemental principio lógico: el de no contradicción.
Y, por otra parte, ahí están los hechos: ya me dirá qué queda de catolicismo en ese magma ecuménico que a menudo es presentado como tal, en esos conventos y casas de formación vacíos, en esas miles y miles de secularizaciones, en esos nuevos movimientos que unas veces promueven el sentimentalismo y otras un rigorismo desconectado de la fe…
Y ya sé que me va a decir que eso no entraba para nada en las intenciones formales del Concilio. Y yo se lo admito: No entraba para nada en las intenciones del Concilio. Pero no hubiera sucedido sin él. Es lo característico de las llamadas "revoluciones tranquilas".


Y le aseguro que no me hace ninguna gracia tener que recordar todo esto. Quisiera que no fuera verdad y que todo se pudiera arreglar con viajes pontificios, JEMEJES, beatificaciones y otros fastos ilusorios; pero tengo la convicción de que sólo se saldrá de la crisis metiendo el bisturí hasta el fondo de la herida y no arremetiendo, como Vd. hace con energías dignas de mejor causa, contra unos fieles católicos que sólo tratan de salvar su Fe y transmitirla sin adulterar a las generaciones futuras.
Y no pierda más tiempo con ese proyecto suyo de "Reforma o apostasía". No va a ninguna parte. Es el equivalente a querer salvar la Ciudad dejándo dentro al Caballo de Troya. Y, si fuera oportuno y posible, dejo para más adelante otros asuntos que su artículo plantea".

PETRUS HISPANUS


Sólo espero que la rata no haga más daño dentro de tontocatólica pero les dejo las dos últimas entradas de los info-caóticos para que el pobre animalito se entretenga:

Glosas al último (Deo volente) artículo del P. Iraburu (II)

Glosas al último (Deo volente) artículo del P. Iraburu (I)


Oremos y roguemos a Dios Nuestro Señor para que calme la verdadera tempestad y no esta riña de críos.

domingo, 25 de abril de 2010

¡Viriatos, a las armas ...! (A Casa de Sarto)


Entrada copiada a Rafael Castela Santos de A Casa de Sarto y que hacemos nuestra.


El Valle de los Caídos, próximo al Escorial, es un monumento a los muertos de la Guerra Civil española de 1936-1939. La majestuosidad de su ubicación, así como el hecho de ser una Basílica excavada en roca, amén de la impresionante Cruz que lo corona hacen de él un lugar único. Esta Basílica es la segunda más grande del mundo y está coronada por la Cruz más grande del mundo.

El monumento tiene un carácter innegable religioso y de paz. Desde el inicio se trató de restañar las heridas del conflicto fratricida que afligió a España. Desde el inicio la Comunidad Benedictina del Valle de los Caídos que allí reside se ha encargado de rezar incesantemente por esta causa de la paz así como por España.

En pos de una torticera y sesgada ley de memoria histórica generada por este gobierno socialista y anticatólica –de rancio sabor masónico-, se está acabando con cualquier monumento o signo que fuera de la época de Franco. Historiadores otrora comunistas, como Pío Moa, se han manifestado contra la consideración de monumento franquista del Valle de los Caídos. Hay una leyenda negra en relación al Valle que es preciso desmontar. En este último hipervínculo se dan también ideas acerca de qué se puede hacer.

El gobierno socialista español, cuya política anticatólica es absolutamente sectaria, cerró ya el Valle en Febrero del 2010. En este neo-samizdat del ciberespacio, las bitácoras y los foros, algunos se hicieron eco de dicho cierre. La institución gubernamental que controla el Valle de los Caídos, Patrimonio Nacional se ha negado repetidamente a informar sobre qué pasa y efectuó un cierre sigiloso. De hecho sorprende incluso la práctica ausencia de noticias en los mass-media al tiempo que la red sí se ha hecho eco de todo ello. La explicación oficial es que se trata de obras de restauración por las humedades, pero éstas han sido denunciadas repetidamente por los Benedictinos que allí están durante años y nunca se ha hecho nada. Lo cierto es que no hay fecha de reapertura. De manera clara las explicaciones oficiales han resultado falaces y mentirosas.

El intento de cerrar el Valle de los Caídos no es nuevo. Ya en el 2009 lo intentaron cerrar. En el 2005, con este gobierno ya en el poder, se urdía la fechoría. Ya hubo problemas estos años de atrás por culpa de las presiones gubernamentales para que no se celebrasen funerales en los 20 de Noviembre, pero a objeto de preservar la santidad del recinto –violada por la innoble actuación de la Guardia Civil obedeciendo consignas sectarias- hasta la Fundación Francisco Franco ha cesado de convocar estos funerales en este recinto.

Se ha intentado gestionar algo a través de la Casa Real, pero infructuosamente. Nada extraño en un Rey que aprueba la ley del aborto. La familia real española, de facto, abomina de la religión católica y cuyo futuro está seriamente amenazado desde la boda del Príncipe.

La actuación de los separatistas catalanes ha sido vergonzosa. No es extraño cuando destacados políticos catalanes (Maragall o Carod Rovira, por ejemplo) llegaron a mofarse públicamente de la corona de espinas de Cristo en Jerusalén mismo. El Partido Nacionalista Vasco, cuyo pasado anticatólico es palmario a pesar de ellos sostener lo contrario, quedó retratado en uno de sus líderes (Iñaki Anasagasti)

Siendo terreno sagrado no deja de ser insultante y sacrílego el intento de convertir aquello en un parque de atracciones. Una íntima aliada del gobierno socialista y anticristiano que hay en España, la extrema izquierda, ha solicitado incluso convertir el Valle en una especie de atracción de feria tipo “casa de los horrores”.

La disculpa inicial por todo esto es el mal estado de la Piedad que corona la entrada. La situación real es otra muy distinta, de claro ataque al Valle de los Caídos. Se puede hablar ya sin tapujos del inicio de una nueva persecución religiosa en España. La desacralización de una Basílica católica, la persecución a la Comunidad Benedictina que allí vive amén de los obstáculos crecientes que van poniendo al culto, así lo indican. La persecución a los católicos tiene por punto de mira preferente al Valle de los Caídos. Sobre este impresionante monumento se cierne la sombra ominosa de la demolición.

De nada han servido las palabras de conciliación de Don Anselmo, el Abad benedictino ni el hecho de que el Abad abogue por una despolitización hasta en lo más ínfimo. Las palabras de perdón no han sido escuchadas. En un orden más genérico, hasta Pío Moa se ha quejado al Consejo de Europa sobre la situación que tenemos. Incluso se ha constituido una organización en defensa del Valle de los Caídos. Un relato de los hechos que han acontecido se puede encontrar aquí. El súmmum ha sido el trato recibido por la estatua de la Piedad que preside la entrada.

La sociedad española es una sociedad terriblemente enferma, como recientemente ha señalado el Obispo de Burgos. La tibieza de los cristianos, nuestra poca oración y prácticamente nula penitencia –males todos estos sobre los que la Santísima Virgen nos advirtió en Fátima- han sido faltas gravísimas en las que hemos incidido una y otra vez. Por esto volvemos a ser perseguidos y castigados. Es justo que así sea y, quién sabe, quizás esto afiance nuestra Fe.

Hace casi 75 años un grupo de aguerridos soldados portugueses, popularmente conocidos como “Viriatos”, no dudo en arriesgar su vida por defender la civilización cristiana de España. La Guerra Civil fue una Cruzada porque media España quería perseguir a Cristo y a su Iglesia y no quedó más remedio que alzarse en armas en defensa de la Religión. Pío XII así lo reconoció. Aquellos portugueses sabían lo que estaba en riesgo. Por inescrutable designio de la Providencia el solar ibérico lo compartimos estas dos Patrias hermanas y el destino de una suele ser el de la otra. Y por inescrutable designio, también, nuestra metapolítica ha sido, es y será siempre común. Ahora las armas son otras, Viriatos de hoy. Son las de la oración, son las de la pluma metamorfoseada en ordenador.

Os ruego humildemente, por tanto, que recéis por España, que recéis por el Valle de los Caídos, para que sigamos siendo la nación cristiana y misionera que junto a vosotros hizo llegar a Cristo a todo el orbe. Os suplico que empecemos aquí desde esta olvidad bitácora una Cruzada de Rosarios por la libertad del Valle de los Caídos y de la Comunidad Benedictina que allí vive. Agradecería enormemente que si alguno de vosotros reza un Rosario por esta causa, nos lo dejase saber en las cajas de comentarios para así hacerle llegar a los Benedictinos noticia de vuestras oraciones.

Os rogaría, portugueses –o de esos otros “Portugales” de alem do mar- de buena voluntad, que difundierais este texto. Si alguno de vosotros se tomase la molestia de traducirlo al portugués, tanto mejor.

¡Viva Cristo Rey!

¡Y ahora, Viriatos, a las armas! A la oración, a la pluma.

Rafael Castela Santos

sábado, 27 de junio de 2009

La Conferencia Episcopal Española engaña: sobre la NO consagración de España al Sagrado Corazón


Tenía ganas de intervenir en este tema, pero, que añadir más de lo que se ha dicho en la blogosfera tradicional católica o en los foros.

Que es una vergüenza. Eso lleva siendo la Conferencia Episcopal desde el Concilio Vaticano II, salvo excepciones.
Que es una traición. ¿Cómo te puede traicionar quien lucha por el enemigo aunque aparentemente esté en tu misma trinchera?

He leido los comentarios sobre todo de Javier_L (y aquí)(en FSTM) y lo que añade Felix-V.Soba es para enmarcarlo:

"[...]Era preferible a quedarse en un sitio, donde a uno no lo querían y ademas te provocaban el faltar a la caridad o algo peor. Una lástima."

O el comenatario en infocatólica por José María. Demuestra el malestar. La CEE ha metido la pata hasta el corvejón, y hay muchos que todavía no se dan cuenta. Se dice bien clarito al final del cometario:

"[...]Creo que queda meridianamente claro que la CEE, cuando se trata de España, MIENTE clara y reiteradamente."

Don Ángel David lleva en su blog varias entradas, sobre todo tocando un tema tan hiriente como el pestazo modernista que supuraba el texto que leyó Rouco. Lo que me extraña mucho es que haya sido portada en el Diario Ya, al tratar el tema de las banderas arriadas. Que vergüenza. ¿Estarán cambiando las cosas? No lo creo.

Uno no puede esperar mucho de los obispos españóles. Mejor dicho, no puede esperar nada de ellos. No se salva ni uno. Acaso Munilla, que a veces tiene arranques de sinceridad pero esto son cosas que aquí no se pueden hacer públicas. Pero porque no hablamos de los valuartes de la hermenéutica de la continuidad. Los neocon, los abanderados de esas pequeñas reformas sin ofencer la herejías del Concilio. De don Demetrio Fernández, obispo de Tarazona, la esperanza según algunas fuentes para restaurar la liturgia porque se enfuda una casulla de guitarra y poné seis velitas y una cruz sobre esa mesa que utiliza de altar.Pues este adalid de la "tradición" ha afirmado lo siguiente:
"No estamos a estas alturas en un Estado confesional ni se pretende coneste acto recuperar aquel status que hoy no se considera conveniente,en línea con el Vaticano II. Pero ningún católico debe avergonzarse deesta manifestación pública de fe, que pretende atraer la atención decatólicos y no católicos, incluso de los no creyentes, hacia Cristo"clave, centro y fin de toda la historia humana" (GS 10). En este actodel 21 de junio se espera la participación de miles y miles de jóvenes(con toda la noche previa de vigilia), de familias enteras -padres,hijos y abuelos-, de personas consagradas, presididos por sus pastores,en el marco de una comunidad cristiana, que no mira hacia el pasado conañoranza ni lamentos, sino que recuerda su propia historia paraencontrar en ella nuevos impulsos y energías para el tiempo presente ypara el futuro. Han cambiado los tiempos, pero no ha cambiado el amorde Cristo que sigue siendo un amor loco de Dios a los hombres. Un amoren el que poder apoyarnos, en la seguridad de que nunca falla."

Pues es toda una alegría confiar mi alma a un obispo como éste. Mi alma y mi patria.

O de don Francisco Pérez González, Arzobispo de Pamplona y Tudela. En la archidiócesis que gobierna se han impreso unos carteles en castellano y en vascuence para anuciar la (no)consagración de España y organizar el viaje. Los que están en castellano no tienen falta. Pero los escritos en vascuence omite dolosamente la mención de España.

Sobre Rouco no hablaré porque mi paciencia es limitada, y el gallego la agota completamente a parte de no querer faltar a la caridad pero no a la justicia con su Eminencia.

Deberían rodar cabezas por lo que ha pasado, la NO consagración, la omisión de símbolos patrióticos, la omisión del nombre de España, la negar la necesidad del Estado confesional, la herejía modernista, etc... Bueno lo que deberían hacer es prender fuego a la Conferencia Episcopal y disolver ese contubernio. Mientras tanto a seguir llorando con lo que ocurre. ¿Cómo no vamos a acabar con la rabia si no matamos al perro rabioso?

sábado, 23 de mayo de 2009

martes, 19 de mayo de 2009

Los obispos españoles hacen oídos sordos al Motu Proprio Summorum Pontificum

Copiamos el artículo de Sector Católico, que subscribimos integramente.

19/05/09 "El que se mueva no sale en la foto". Esta es la máxima que parece regir en los miles de sacerdotes católicos españoles tras la promulgación del Motu Proprio Summorum Pontificum, que llevó a cabo el Papa Benedicto XVI el 7 de julio de 2007. Han pasado por tanto dos años desde que el vicario de Cristo en la tierra reconociera la validez de la liturgia gregoriana que el Sínodo Vaticano II renovó, dándole un estatus jurídico sin parangón como "forma extraordinaria". Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos del Pontífice, los sacerdotes siguen sin atender a los fieles que se acercan a ellos y solicitan este tipo de celebraciones litúrgicas por temor a ser corregidos y hasta señalados por el dedo acusador de sus respectivos ordinarios.

Según ha podido saber SECTOR CATÓLICO, son muchos los sacerdotes a los que les gustaría celebrar por la forma extraordinaria y que debido a la natural prudencia que exige la cuestión, no se atreven a hacerlo públicamente por el distanciamiento existente entre la mayor parte de nuestros prelados con respecto a las directrices dadas por Roma. De esta forma, persisten los abusos litúrgicos en muchas diócesis sin que los prelados muevan ficha para impedirlo, pero ¡ay del que se atreva a celebrar la Misa de San Pío V! Pobre de él. Los "mejores" destinos parroquiales les aguardan. De eso, que a nadie le quepa duda.

Con lo cual, volvemos a lo de siempre: aquí el que se empeña en hacer con la liturgia de su capa un sayo, acampa a sus anchas. Sin embargo, los sacerdotes a los que les gustaría conservar, trasnmitir y celebrar según la forma extraordinaria son perseguidos y hasta sancionados. Algo que, afortunadamente y que sepamos, no ha ocurrido aun en nuestro país. Aquí parece que vale todo menos esto.

Con lo cual, el nievel de esquizofrenia aumenta por momentos sin que ninguno sea capaz de poner remedio a una situación que apesta.

viernes, 1 de mayo de 2009

Todo un detallazo el de la página de la Hermandad San Pío X en Sudamérica

Si no recuerdo mal, tanto DICI como la web de la FSSPX en América del Sur, cada vez que se hacía referencia al idioma castellano (español), frente al portugués, se colocaba la banderita rojigualda con un difuso escudo. Escudo que no hacía para nada justicia a la historia de España y que es una copia mediocre para contentar a los "democratas".

Pero hoy acabo de ver en la web esto:


¡Menuda alegría!

Bueno pues a ver si en Suiza y en Francia se ponen las pilas y cada vez que se vuelva a ver la bandera de España, se vea con el escudo de verdad, éste:

miércoles, 29 de abril de 2009


Gaudete, lecturas católicas para una vida católica