Mostrando entradas con la etiqueta Ángel Rubio Castro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ángel Rubio Castro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de octubre de 2013

El obispo de Segovia no ha dado una explicación por el concierto en la Iglesia del Corpus

 Ante los argumentos del derecho canónico (de hoy, que si fueran cuando había doctrina recta y justicia otro gallo cantaría) ¿cómo puede justificar este hecho el obispo? Esperamos sus palabras...




 
¿Volverá a ser increpado en la cruz?... tomado de aquí


"En un lugar sagrado sólo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y se prohíbe lo que no esté en consonancia con la santidad del lugar. Sin embargo, el Ordinario puede permitir, en casos concretos, otros usos, siempre que no sean contrarios a la santidad del lugar". [can. 1212 CIC 1984]


 "El principio de que el uso de la iglesia no debe ser contrario a la santidad del lugar, determina el criterio según el cual se puede abrir la puerta de la iglesia a un concierto de música sagrada o religiosa, y se debe cerrarla a cualquier otra especie de música. La mejor y más bella música sinfónica, por ejemplo, no es de por si música religiosa. Tal calificación ha de resultar explícitamente de la finalidad original de las piezas musicales, de los cantos y de su contenido. No es legítimo programar en una iglesia la interpretación de una música que no es de inspiración religiosa, y que ha sido compuesta para ser interpretada en contextos profanos determinados, ya se trate de música clásica, ya de música contemporánea, de alto nivel o de carácter popular: este tipo de música no estaría de acuerdo con el carácter sagrado de la Iglesia, ni tampoco con la misma obra musical, que se hallaría interpretada en un contexto que no le es connatural." 

[nº8 Instrucción sobre los conciertos en las iglesias de 5 de noviembre de 1987.]

Pueden pedir explicaciones a:

Ilmo. y Rvmo. Dr. d. Ángel Rubio Castro

Obispo de Segovia por la G. de Dios y la Sta. Sede Apost. 

C/ Seminario, 4, 40001 - Segovia

obispado@obispadodesegovia.es

lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Entregará poco a poco, el Obispo de Segovia, una antigua sinagoga a los judíos?




"En un lugar sagrado sólo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y se prohíbe lo que no esté en consonancia con la santidad del lugar. Sin embargo, el Ordinario puede permitir, en casos concretos, otros usos, siempre que no sean contrarios a la santidad del lugar". [can. 1212 CIC 1984]


  
 "El principio de que el uso de la iglesia no debe ser contrario a la santidad del lugar, determina el criterio según el cual se puede abrir la puerta de la iglesia a un concierto de música sagrada o religiosa, y se debe cerrarla a cualquier otra especie de música. La mejor y más bella música sinfónica, por ejemplo, no es de por si música religiosa. Tal calificación ha de resultar explícitamente de la finalidad original de las piezas musicales, de los cantos y de su contenido. No es legítimo programar en una iglesia la interpretación de una música que no es de inspiración religiosa, y que ha sido compuesta para ser interpretada en contextos profanos determinados, ya se trate de música clásica, ya de música contemporánea, de alto nivel o de carácter popular: este tipo de música no estaría de acuerdo con el carácter sagrado de la Iglesia, ni tampoco con la misma obra musical, que se hallaría interpretada en un contexto que no le es connatural." 

[nº8 Instrucción sobre los conciertos en las iglesias de 5 de noviembre de 1987.]

SOLI DEO HONOR ET GLORIA

 
Don Ángel Rubio Castro, Obispo de Segovia, ha permitido otra ignominia en su diócesis. En la Iglesia del Corpus Christi de la capital segoviana tuvo lugar el sábado 28 de septiembre un concierto de música judía con el conocimiento y consentimiento del ordinario del lugar.



Por lo dispuesto en los documentos arriba referidos debería haber sido suficiente la justificación para impedirlo. Pero el obispo prefiere congraciarse con las autoridades y los poderes de este mundo y ceder el recinto sagrado para tal fechoría.


Esta iglesia es parte del Convento del Corpus Christi que regentan las hijas de Santa Clara de Asís. Antes de ser iglesia, fue la Sinagoga mayor de Segovia. Pero, por un milagro eucarístico que ocurrió en esa sinagoga, pasó a ser consagrada iglesia, antes de la expulsión de los judíos de 1492.

Como se relata más abajo, en la iglesia ocurrió un milagro muy importante que delató la pertinaz contumacia de los judíos y la necesidad de aplicar medidas políticas que garantizasen la seguridad de la Fe católica y de la salvación de las almas.


El obispo, en la mejor senda de Franciscus, Benedicto XVI (XVII) y JP2 quiere congraciarse con el mundo y con aquellos que dominan el mundo. Aquellos que ven réditos en recuperar en España una red de juderías en pos del turismo. Y que no es otra cosa, que alimentar un irredentismo hebreo. Al igual que ocurre con la catedral de Córdoba (para los mahometanos), la Iglesia del Corpus Christi es un lugar codiciado por los judíos, que les recuerda, como camparon a sus anchas por las tierras de España durante siglos.

Don Ángel Rubio emborrachado de "nuevaevangelización" sigue la senda de dilapidación del patrimonio espiritual y artístico que le legaron sus predecesores. Si no tuvo suficiente con loar a un cura renegado como ejemplo evangélico, conchabarse con mahometanos, cismáticos focianos y que los masones tuvieran sus tenadas en un convento de su diócesis.

Y los resultados son evidentes: tanto el dúo musical, como la administración o los medios de comunicación tratan al sacro edificio como Sinagoga mayor. Y en una situación así, con la complicidad de quienes deben ser nuestros pastores y vigías, ¿Quiénes, sino, cuidarán de las ovejas? (aunque el mercenario [Io X, 11] huela mucho a oveja).



LAUDETUR SANCTISSIMUM SACRAMENTUM ALTARIS
SANCTA CLARA, ORA PRO NOBIS


El milagro eucarístico por Vicente Cutanda, Iglesia del Corpus Christi.

MILAGRO EUCARISTICO DE SEGOVIA:


En el año de 1410, reinando en España D. Juan Clarísimo [Juan II de Castilla], en el cual tiempo por ser el Rey de edad pequeña, que aún no había llegado a los catorce años, y la nobilísima Reina Dª Catalina, madre suya, era Gobernadora de todo el Reino [compartida con el infante Fernando de Antequera]; y siendo Obispo de la ciudad de Segovia D. Juan de Tordesillas, acaeció una cosa admirable y espantosa en esta ciudad. Y es que un sacristán de la iglesia de San Facundo, estando fatigado por una deuda que debía de ciertos dineros, que era obligado so pena de excomunión, a pagar a otro cristiano, viendo que por su pobreza no podía cumplirlo, determinó pedirlos a un judío médico, que tenía por nombre D. Mayr, vecino de esta ciudad. El judío le respondió que todo lo que le pedía y mucho más le daría, si por prenda de esto le daba el Cuerpo de Jesucristo, que los cristianos decían era Dios. Entonces el sacristán prometióselo y dióselo en una custodia muy guardado, y recibió el sacristán los dineros y fuese muy alegre. Hecho esto, el judío muy contento, mandó llamar a otros judíos amigos y propincuos suyos secretamente, los cuales juntos, les dijo que él tenía la Hostia que los cristianos adoraban por Dios, y les dijo que sobre tal negocio determinasen lo que se había de hacer con deliberación. Pasado el concilio, tomaron con sus sucias manos el Cuerpo de nuestro Salvador y, menospreciándole, le trajeron a la sinagoga, adonde hicieron gran fuego, y en medio de él pusieron una gran caldera con resina, adonde, estando cociendo, determinaron echar el Cuerpo de nuestro Salvador Jesús dentro. Cogieron la Sagrada Forma para echarla en la caldera y se fue volando por el aire, yendo tras de ella los malvados pensando tomarla y, luego. en un momento comenzó a temblar la sinagoga y se oyó un gran trueno y estallido. que todos los postes y arcos se abrieron (y hoy día están así) y fue tan grande el ruido, que todos los judíos pensaron se venía el edificio al suelo. Entonces, viendo la grandeza del milagro, determinaron tomar un paño limpio, y envuelta en él la sacratísima Hostia, la llevaron al monasterio de Santa Cruz, de la Orden de Predicadores. Contaron al Prior, por orden, todo lo que había acaecido y le dieron el Cuerpo de nuestro Salvador, el cual lo llevó al altar con toda solemnidad. Y lo contó todo al Prelado de esta ciudad de Segovia, lo que oyendo el Obispo, se lo dijo a la Reina, que se hallaba en dicha ciudad, y acordaron de común consejo de hacer inquisición de esta maldad y pusieron en prisión a todos los principales de los judíos, entre los que prendieron a D. Mayr, y todos confesaron la verdad.
Acabada la justicia, el Obispo, con la clerecía y Cofradías, en solemne procesión, fue a la casa donde acaeció el milagro y la consagró para la iglesia que hoy se llama "Corpus Christi", desde cuyo tiempo, el día de Corpus Christi, cada año se hace una solemnísima procesión por toda la ciudad a esta iglesia.
Para testimonio de lo cual, todas estas cosas, por orden común, e informado de hombres que se hallaron presentes al negocio, las escribió el egregio Dr. De Espin, en un libro que se llama Pináculo de fe, que está hoy día en San Francisco de Valladolid 

(cf. I. Rodríguez y Fernández, Segovia. Corpus. Madrid, 1902).

Escudo de doña Catalina de Lancáster, Reina de Castilla


 [Fue la reina Catalina de Lancáster, viuda de Enrique III y madre de Juan II, quien por pragmática sanción expropió a los hebreos y cerró la sinagoga como tal. El obispo Juan de Tordesillas la consagró como iglesia católica, llamándola la Iglesia Nueva, encomendándosela a los canónigos de la abadía de Santa María de Párraces.
  Poco después el pueblo acordó hacer anualmente un acto de reparación, viniendo en procesión cada una de las catorce parroquias que entonces existían, dando origen a la Catorcena, fiesta que se conserva hasta hoy. Desde el 1419 estuvo abierta al culto cristiano y con el nombre de de Corpus Christi desde 1450.]

lunes, 20 de junio de 2011

En Segovia ahora tratos con los cismáticos focianos: esto no es novedad



Es desolador encontrarnos con la pertinaz actitud de la jerarquía católica, y especial de la española. Y es que estos jerarcas no quieren mirar más allá de jemeje’s. Emborrachados de un vacío y falso triunfalismo se gozan en la victoria pírrica que dentro de dos meses nos inundará y colapsará. La vanagloria que está velando el verdadero sentido católico, y así viendo no ven; y oyendo no oyen, ni entienden.(Mt XIII,13)

A pesar de lo que digan en otras bitácoras, de que si esto ya ha terminado (con referencia a los de la secta masónica). O a ciertos comentarios donde se nos acusa de emponzoñar la credibilidad y el trabajo de la diócesis de Segovia. Hemos de añadir que con actos como éstos que relatamos a continuación, son el obispo, la curia y la feligresía (que con conocimiento de causa se calla y se hace cómplice) los que emponzoñan y derriban los últimos bastiones de catolicidad y verdadera ortodoxia.
Según la noticia que transmite el propio obispado: se ha cedido la Iglesia del Hospital de la Misericordia a los cismáticos focianos búlgaros. Se excusan y justifican con un documento ínclito y pernicioso como son las Directrices para la Aplicación de los principios y normas sobre ecumenismo, del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Encabezado, in diebus illis, por el nefasto progresista cardenal Edward Cassidy. Uno de aquellos que atacó el documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe: Dominus Iesus. Documento redactado por aquel entonces por el cardenal Ratzinger. (A los reverendos de la curia diocesana: ¿¿¿les suena de algo este cardenal???). El cardenal Cassidy dijo que esta declaración no representan fielmente la posición de la Iglesia católica sobre el ecumenismo y el diálogo inter-religioso (parece olvidar la eminencia ésta la encíclica Mortalium animos de Pío XI). Y le preguntamos al señor Obispo, ¿con quién nos quedamos? ¿Con lo escrito por Cassidy o lo escrito por Ratzinger? Si es que mal de muchos, consuelo de tontos.
Terminó el encuentro fraternal llevando al obispo cismático a la Santa Iglesia Catedral donde el fociano sólo tuvo palabras de elogio para el obispo de Segovia (y no es para menos, le ha prestado toda una iglesia, en cambio el verdadero rito romano está proscrito en Segovia).
¡¡¡Ay!!! A nosotros se nos enternece el corazón, viendo cosas así. A pesar de actos tan caritativos, donde la caridad es mal entendida, nos gustaría saber la postura del obispado sobre las palabras que S. Ignacio de Loyola escribió a San Pedro Canisio? El santo guipuzcoano le comenta:

«Quien no se guardase de llamar a los herejes “evangélicos” convendría pagase alguna multa… a los herejes se los ha de llamar por su nombre, para que dé horror hasta nombrar a los que son tales, y cubren el veneno mortal con el velo de un nombre de salud»
Pues que menos para aquellos que no sólo han cometido un cisma sino que niegan dogmas. Y además con pertinaz osadía se hacen llamar “ortodoxos”. Señor obispo, los únicos ortodoxos somos los católicos que profesamos la verdadera fe revelada por Nuestro Señor y que la Iglesia Romana custodia. No recuerda lo que dice el Canon Romano (hoy “rebautizado” como Prex Eucharistica I) :

una cum famulo tuo Papa nostro N.
et Antistite nostro N.
et omnibus orthodoxis atque catholicæ
et apostolicæ fidei cultoribus.
Es aquí, donde se declara que siempre la Santa Iglesia Romana afirma y pide al Padre por medio de Jesucristo por todos los ortodoxos que son aquellos que profesan la fe católica y apostólica. Hoy desgraciadamente la traducción que nos dispensa esa cueva de Ali Baba ubicada en Añastro, (CEE) lo omite.
El CIC 1917, en su can. 1172 decía: La iglesia queda violada sólo por los actos que abajo se enumeran, con tal que sean ciertos, notorios y realizados dentro de ella:
1º[…]
3º Por haber estado destinada la iglesia a usos impíos y sordidos; […]
Por impíos, los canonistas entienden acciones en contra de la virtud de la religión: v.gr.: los cultos acatólicos. Y no se puede llamar culto católico el que llevan a cabo, aunque validamente herejes y cismáticos, que niegan algún dogma de la fe católica:
A saber por el Papa San Pío X (Dz 2147a ; DS 3553- 3556):
-Filioque (sobre la procesión del Espíritu Santo)
-la creencia en el purgatorio
-la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María
-Sobre la constitución jerárquica y monarquica de la Iglesia (Dz 1091)
Añadimos también la infalibilidad del Romano Pontífice (Conc. Vaticano I)
-Sobre la consagración del Santísimo Sacramento, no es necesaria la epiclesis.
-Acerca de la confirmación conferida por cualquier presbítero. (Dz 1458)
Estas opiniones están anotadas como “errores graves”.
Señor obispo está promocionando el indeferentismo religioso como ya alertó León XIII y la igualdad entre la verdad católica y las herejías focianas. Porque dónde quedan la constitución del II Concilio de Lyon y la profesión de fe que hizo el emperador Miguel VIII Paleólogo en 1274. Y el decreto para los griegos del Concilio de Florencia, 1439. O la profesión de fe prescrita a los ya mencionados griegos por Gregorio XIII en 1575, con la unión de Brest. Por esta profesión de fe, derramó su sangre el obispo San Josafat Kuncewicz.

Y que decir de la Carta encíclica "Mortalium animos" de Pío XI.


Volvemos a las mismas que con los infieles mahometanos. Se vuelve a deshonrar, a cometer un sacrilegio con la sangre de los mártires. Santos mártires por amor a la verdadera fe católica. Porque por una palmadita y una sonrisa no se vende la Santa Igleisa católica, virgen y casta, desposada con Nuestro Señor Jesucristo. Nuestro Amo y Dios no tiene dos esposas, ni tres. Sino sólo una, la Santa Iglesia Católica. Él no es un adultero, tampoco seamos nosotros unos idólatras.

Sí quisiera hacer verdadero apostolado con los búlgaros hubiera procurado los servicios de los presbíteros de la Santa Iglesia católica bizantina búlgara. Pero viendo como está el patio, con la pinta de modernista que tiene el pope Petar Ljbas no sabemos que hubiera sido mejor.


Beato Josafat Kuncewicz ora pro nobis

18. Llamamiento a las sectas disidentes.

Vuelvan, pues, a la Sede Apostólica, asentada en esta ciudad de Roma, que consagraron con su sangre los Príncipes de los Apóstoles SAN PEDRO y SAN PABLO, a la Sede raíz y matriz de la Iglesia Católica*; vuelvan los hijos disidentes, no ya con el deseo y la esperanza de que la Iglesia de Dios vivo, la columna y el sostén de la verdad** abdique de la integridad de su fe, y consienta los errores de ellos, sino para someterse al magisterio y al gobierno de ella. Pluguiese al Cielo alcanzásemos felizmente Nos, lo que no alcanzaron tantos predecesores Nuestros: el poder abrazar con paternales entrañas a los hijos que tanto nos duele ver separados de Nos por una funesta división.


(de la Encíclica Mortalium Animos de Pío PP XI, 6 de enero de 1928)

* S. Cipriano, Carta 38 a Cornelio 3. (Entre las cartas de S. Cornelio Papa III; Migne PL 3, col. 733-B).
** I Tim. III, 15.


Nota:
En cambio el nuevo CIC 1983 dice:
Can. 1211 Los lugares sagrados quedan violados cuando, con escándalo de los fieles, se cometen en ellos actos gravemente injuriosos que, a juicio del Ordinario del lugar, revisten tal gravedad y son tan contrarios a la santidad del lugar, que en ellos no se puede ejercer el culto hasta que se repare la injuria por un rito penitencial a tenor de los libros litúrgicos. (el delito ya no es algo objetivo, sino subjetivo. Queda a juicio y merced el ordinario. Esto puede estar bien si el ordinario está bien formado, pero don Ángel ha declarado con sus actos y sus dichos con la incompatibilidad con la Fe católica de siempre y donde por culpa del neomodernismo, la neoliturgia se ha perdido el “sensus fidei”)

Gaudete, lecturas católicas para una vida católica