Mostrando entradas con la etiqueta vocaciones religiosas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vocaciones religiosas. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de enero de 2010

Maristas en Segovia. El melenas el terror de las nenas

Esta entrada puede sonar algo mal. No es mi intención acusar de nada pero es evidente que el director del colegio marista de Segovia es un desaliñado. Que no hace honor ni al cargo que ocupa, ni a ser hijo de San Marcelino Champagnat ni mucho menos ser sacerdote de Cristo.




Desengáñese el personal. Esto es la Iglesia pseudo-católica de Segovia. Esta es la diócesis que pastorea don Ángel. Con edificios bellisimos y obras religiosas que te elevan casi hasta el cielo, pero falsa y corrompida sobre todo en la ortodoxia. Una verdadera estafa a la fe y una hipocresía al cristianismo. Los cobardes no quieren ver que las defensas deberían estar preparadas hace décadas.

Los maristas de Segovia fueron un referente hasta los sesenta. Yo conozco a ex-alumnos internos y su disciplina y sus métodos fueron excelentes. Nada más ver aquellos resultados. Hoy no, hoy es un colegio pogre que da una imagen flatulenta y adulterada de la religión católica. Bueno adulterada es poco, en la web del colegio en Segovia hay menos referencias a Cristo y su Iglesia que en la sede del PSOE.

Cómo se deja a esta panda que sean ellos los que tengan que sembrar hoy, y cosechar lo que se sembró hace años. Los frutos, los frutos que hace refencia el evangelio... ¡Ay, Señor!

Más sobre los maristas en La catapulta y aquí.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Soy agricultor ¿¿¿qué pasa???


Santo Tomás de Aquino dedica en su opúsculo De Regno (l.2 c.7) un pequeño panegírico al oficio de agricultor (labrador dirían mis abuelos). Santo Tomás desarrolla los beneficios que este oficio aporta en la fundación y desarrollo de la ciudad (urbi). Lo más básico que es primera necesidad: el propio sustento de la población y su desarrollo. Resulta evidente que todo el mundo come y necesita comer.


Refiriéndose a una sentencia de Alejandro Magno tomada por Vitruvio:


“[…] sicut enim natus infans sine nutricis lacte non potest ali nec ad incrementum perduci, sic civitas sine ciborum abundantia frequentiam populi habere non potest.”[1]


Eleuterio Elorduy S.J. en su obra Santo Tomás y el tradicionalismo hace un pequeño resumen sobre las ventajas del “régimen rural” en especial lo concerniente a lo espiritual:

-Atractivo natural de la vida campestre.

-La estabilidad que ofrece el no tener que depender de los demás para el propio sustento básico: el alimento.

-La propiedad de la tierra y los bienes hace al hombre ligarse más intensamente con el suelo patrio.


Añadiendo a lo expuesto por el Doctor Angelicus, sin duda esta profesión es una de las más bellas que jamás el hombre haya podido desarrollar. Puede tener mucho de bucólico y sentimental lo que escribo, mas sigue siendo a pesar de la mecanización, un oficio enteramente católico como se refleja en multitud de perícopas bíblicas. Un cultivo tanto del cuerpo como del alma. Una alegoría de servicio a la patria por la transformación del paisaje, al explotarlo, sacar lo mejor que tiene conservarlo para poder transmitirlo a mis descendientes. Como mis padres me enseñaron, y así mis abuelos. Y los padres de mis abuelos y así sucesivamente hasta que perderse en la memoria de estos pueblos.


No son tiempos fáciles. A este gobierno no le interesa conservar una clase social que ha dado de comer a millones de españoles durante siglos. Que ha conservado y practicado en su mayoría la Sancta Religión en comunión con Roma. Que ha amado y servido a España y a la causa que ésta encarna no sólo entregando lo mejor de su trabajo, sino hasta su propia vida y la de sus hijos. Han salido de los pueblos millares de vocaciones, tanto religiosas como militares. Y hoy puede ser un día que se marque para la historia, porque puede ser el principio de un fin. De una manera de ser y entender la vida que se apaga. Se extingue por falta de relevo y sobre todo porque es imposible

vivir en estas condiciones. Desde que nos las prometían felices entrando en la Europa capitalista y atea el campo de España se extingue. Son tiempos donde Santo Tomás y sus enseñanzas no caben para dirigir una nación. Son días llenos de iniquidad y un trabajo así no es oportuno ni beneficiosopara las malas intenciones actuales. Sin pueblos, sin familias, sin trabajos honestos, sin tradiciones, sin amor a la patria, SIN RELIGIÓN.


Mis padres y mis abuelos me han transmitido lo que ellos sabían, trabajo, amor a la Patria y a la Iglesia. Dios quiera que yo pueda hacer lo mismo, a pesar de los enemigos. Ese es mi homenaje a unos hombres que lo han dado todo y

hoy no parecen nada.


Dios nos libre y San Isidro interceda.


[1] así como un niño recién nacido no puede criarse ni crecer sin la leche de la madre, así tampoco puede fundarse y desarrollarse una ciudad sin abundancia de alimentos.


Gaudete, lecturas católicas para una vida católica